Un auto usado se compra con los ojos y se paga con los datos. Antes de fijar un precio o de firmar un boleto, hay cinco consultas que responden preguntas distintas: qué debe el dominio, si puede circular, si el modelo tiene fallas conocidas sin atender, si las autopartes están grabadas y quién es el titular. Esta guía las recorre en el orden en que conviene hacerlas, indica el canal oficial de cada una y muestra cómo una concesionaria o una plataforma de usados las integra por API.

1. Multas pendientes

Las actas de tránsito siguen al dominio y frenan la transferencia hasta que se pagan o el comprador las asume por escrito. A mano, la consulta se hace en el juzgado de la jurisdicción de radicación, en el circuito provincial y en la consulta nacional de la Agencia Nacional de Seguridad Vial. Por API, la consulta de multas en Argentina devuelve cada acta con el organismo, el importe y el estado, separados por fuente. La guía sobre el libre deuda de infracciones explica qué pasa en el registro.

2. Verificación técnica vigente

Según la provincia, el usado necesita la VTV o la RTO vigente para circular y para varios trámites, y una verificación vencida o rechazada dice algo sobre el estado del vehículo y sobre el costo inmediato que viene con él. El directorio de plantas de VTV de la provincia de Buenos Aires muestra dónde se hace el trámite y cuánto cuesta.

3. Recalls abiertos

Un recall es una campaña del fabricante para corregir una falla de seguridad en una serie de unidades; el arreglo es gratuito, pero sólo si alguien lleva el auto al servicio oficial. Un usado con recalls sin atender es una unidad con un defecto conocido a bordo. La API de recalls cruza el modelo con las campañas publicadas por la autoridad y los fabricantes.

4. Grabado de autopartes

En las jurisdicciones que lo exigen, el grabado de autopartes (cristales y piezas con el dominio grabado) es condición para la transferencia y una barrera contra el desarme; su ausencia no siempre es un problema, pero es un trámite y un costo que el comprador debe conocer antes de cerrar. La API de grabado de autopartes informa el estado publicado por la fuente.

5. Titularidad y formato del dominio

El informe de dominio del Registro del Automotor confirma quién es el titular, si hay prenda o inhibiciones y si el dominio existe con el formato que figura en el aviso; antes de cualquier consulta conviene normalizar el identificador como explica la guía sobre dominio, patente y placa.

Cómo lo integra una concesionaria o una plataforma

  1. Cada usado que entra a tasación dispara las consultas por dominio en un solo flujo, con el resultado por fuente guardado junto a la tasación.
  2. Las actas pendientes y la verificación vencida se descuentan del precio o se resuelven antes de la publicación.
  3. Los recalls abiertos se agendan en el servicio oficial antes de la entrega.
  4. El resultado se vuelve a consultar el día de la transferencia, para confirmar que nada cambió.

Límites

  • Las fuentes oficiales publican lo que tienen registrado; una fuente que no responde se informa como tal, nunca como ausencia de deuda.
  • El informe de dominio y la verificación mecánica siguen siendo trámites propios; las APIs entregan la información para llegar a ellos sin sorpresas.

Fuentes y lecturas